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Un buen microclima: algo vital para un hermoso jardín

Ya esté su jardín orientado hacia el sur, en una cuesta o a la sombra, tener en cuenta las condiciones climáticas específicas de su jardín le ayudará a obtener los mejores resultados al plantar.

¿Qué puedo hacer para influir sobre el microclima de mi jardín?

Cada jardín es único. Esto es así porque, en última instancia, cada jardinero encontrará diferentes áreas climáticas dentro de su jardín, a menudo con diferencias significativas entre las partes. Eche un vistazo y compruebe qué zonas de su jardín están expuestas al sol radiante y cuáles están en sombra, dónde están las zonas más cálidas o más frescas, dónde azota el viento con más fuerza y dónde están las zonas más protegidas. Cada microclima ofrece una oportunidad para un diseño individual y para su creatividad; mediante el mejor uso posible de la localización concreta y contrarrestando las desventajas por medio de una selección y cuidado inteligentes de las plantas. Sencillos elementos de diseño como lomas, cenadores, setos y árboles pueden proteger del viento si se posicionan correctamente, y pueden proyectar sombras que provoquen un ligero cambio de temperatura. Las plantas trepadoras sobre las fachadas suavizan las diferencias térmicas y pueden utilizarse como protección y barrera contra el viento. Incluso poner un estanque cambia el microclima de un jardín, pues la temperatura junto al agua es como mínimo dos grados inferior a la de un jardín sin estanque.

¿Cómo puedo sacar el mejor provecho a un microclima?

Los árboles y arbustos decoran y dan carácter a cualquier jardín. Plantar bajo los árboles es a veces un auténtico desafío. Para evitar que hermosos arbustos y cobertura vegetal queden totalmente a la sombra, dedique un momento a considerar las condiciones especiales de la sombra seca y húmeda. Si un follaje denso evita la llegada del agua de lluvia, determinadas variedades que crecen en un nivel bajo como una alfombra, como la hiedra, la waldsteinia o las diversas especies del género Daphne, prosperan extraordinariamente. Las combinaciones de arbustos como las dedaleras y hostas con helechos Polystichum y hierbas ornamentales resultan extremadamente atractivas a la sombra «húmeda». Pero, ¿y si se trata de puntos soleados protegidos del viento, cerca de muros orientados al sur, por ejemplo? En primer lugar, asegúrese de que el suelo almacene más humedad, para que plantas como la lavanda, los verbascos y las especies del género Eryngium, que prefieren ubicaciones secas, puedan medrar en abundancia. Si, no obstante, hay una brisa fresca en esa zona, las plantas que toleran el viento, como la milenrama común, el carpe o el aciano negro, prosperarán.

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