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Tiempo de cosecha, época de conservación

Capture el aroma del verano y combine cualquier tipo de fruta fresca que desee. Las hierbas y las hortalizas también pueden conservarse rápida y fácilmente.

Pero la preparación también es un factor importante. Los tarros tienen que estar completamente limpios si desea preservar los manjares durante mucho tiempo. Limpie minuciosamente los tarros y esterilícelos en agua hirviendo. Deje que se sequen por completo pero no use un paño ya que puede depositar pelusas o grasa en el tarro. Hierva los aros de sellado y las tapas en agua con un poco de vinagre, aclare con agua limpia y deje que se sequen. Compruebe que el borde está limpio cuando llene los tarros. Recomendamos utilizar un embudo para ello.

Después de haber realizado la preparación apropiadamente, tiene que decidir qué método de conservación quiere utilizar para poder disfrutar de una pequeña porción del verano incluso durante el largo invierno.

Resumen de los métodos clásicos

Embotellado: Primero se coloca el producto que desea conservar en tarros y se cierran las tapas sin apretar. Para eliminar las bacterias, se calientan los tarros a cerca de 100 °C. El calentamiento también hace que el contenido se expanda. Después se enfrían los tarros en agua corriente, lo que hace que el contenido se encoja de nuevo y se cree un vacío. Este procedimiento sella los tarros herméticamente. De esta forma, es posible conservar los alimentos durante cerca de dos años.

Encurtido: Es posible utilizar diversos métodos para almacenar frutas, hierbas, etc. durante periodos de tiempo prolongados. Únicamente se almacenan en aceite las hierbas secas, el ajo o los tomates. Las hortalizas pueden cubrirse con vinagre hirviendo dos veces o bien cocinarse en vinagre. La fruta se encurte en alcohol, como el ron o el aguardiente de fruta. La propiedad de conservación del alcohol se ve potenciada por el azúcar.

Ebullición: Para la ebullición se recomienda el método de llenado en caliente. La fruta se cocina en una solución de azúcar y los tarros se llenan cuando la fruta todavía está caliente. Al principio los tarros solo deben llenarse hasta la mitad para que se adapten a la temperatura gradualmente. Después, puede llenar los tarros dejando 2 cm libres hasta la parte superior y colocarlos boca abajo durante cinco minutos. Tenga en cuenta que las tapas con rosca deben esterilizarse primero con alcohol.

Secado: El proceso de secado puede realizarse de formas distintas: al aire libre o en un horno.

Secado al aire: Las frutas y hortalizas se cortan a la medida y se atan con un cordel. Después se deja que se sequen durante una o varias semanas dependiendo de su contenido de agua.

Secado al horno: Este método es más rápido e higiénico que el anterior. Las frutas y hortalizas se colocan en una bandeja para horno y se dejan secar durante 3-6 horas a una temperatura media de 30-40 ºC. Es importante girar los alimentos que se están secando cada hora. No recomendamos el proceso de secado al microondas.

Consejo: Para determinar si las frutas o las hortalizas en cuestión están lo suficientemente secas, coloque unas cuantas en una bolsa de plástico y ciérrela. Si se forma condensación dentro de la bolsa, el proceso requiere secado adicional.

¿Qué tipo de azúcar es el más adecuado?

En la preparación de mermeladas puede utilizarse cualquier tipo de azúcar cristalizado. No obstante, será mucho más fácil si usa azúcar para conservas o azúcar gelificante.

Azúcar para conservas: Debido a que tiene una estructura de cristal gruesa, el azúcar para conservas solo produce una pequeña espuma cuando se usa para preparar mermeladas y conservas. Genera menos burbujas y la mermelada / confitura es más uniforme.

Azúcar gelificante: Elaborado a partir de azúcar y pectina, es ideal para frutas muy maduras y blandas que se solidifican muy poco por si mismas. Cuando se usa el azúcar gelificante, la fruta no debe cocinarse durante más de ocho minutos o, de lo contrario, quedará muy blanda y no se solidificará.

La importancia de la mezcla

Utilice un kilo de azúcar por cada kilo de fruta para garantizar un efecto conservador.

Cómo preparar una deliciosa mermelada

• 1 kg frutos del bosque (grosella negra, arándanos, zarzamoras o frambuesas)

• 1 kg de azúcar gelificante

Lave la fruta y deje que se seque, colóquela en una olla y presione ligeramente. Añada el azúcar gelificante y deje hervir durante cuatro minutos. Mueva regularmente el preparado durante la cocción. Utilice tarros limpios y esterilizados para llenarlos con la mermelada caliente, ciérrelos fuertemente y colóquelos boca abajo durante cinco minutos.

¡Disfrute de la experiencia de recolectar y conservar sus productos caseros!

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