Utilizamos las cookies para mejorar su experiencia en nuestro sitio web. Si continúa navegando por este sitio web, estará aceptando implícitamente el uso de cookies. Obtenga más información leyendo el texto siguiente Cookies

El corte adecuado para una buena cosecha

Si quiere recoger frutas hermosas y saludables de sus árboles frutales, no puede olvidar la poda. La poda en invierno es especialmente importante para conseguir una gran cosecha, ya que el rendimiento de los árboles depende de una poda correcta en el momento oportuno, justamente ahora. Incluso en el caso de los árboles jóvenes de 6 a 8 años, la poda en invierno potencia el crecimiento y es fundamental para la forma posterior del árbol. Los meses más adecuados para la poda en invierno son enero y febrero. En estos meses los árboles frutales se encuentran en fase de reposo. La estructura de la copa es más fácil de identificar ya que el árbol no tiene hojas.

Es posible que se pregunte porqué la poda en invierno es tan importante si los árboles dan frutas incluso si no se podan nunca. La respuesta es muy sencilla: actualmente la demanda de fruta grande y con un aspecto visual atractivo ha crecido. Indudablemente, todos los árboles darán frutos en época de cosecha aunque no se poden en invierno. Lo que ocurre es que los árboles que no se han podado suelen dar muchas frutas pequeñas, lo que ejerce una presión excesiva en las ramas y hacen que se rompan en verano. Si quiere conseguir una cosecha excelente, debería considerar podar sus árboles frutales en invierno.

Antes de empezar, es aconsejable analizar más de cerca el árbol para no cometer errores importantes durante la poda. El mejor momento para podar es un día invernal seco con una temperatura no inferior a -5 °C. Dado que la poda no es una cuestión fácil, le indicamos los puntos más importantes que debe tener en cuenta:

• Primero retire las ramas más gruesas que crecen hacia dentro, hacia abajo o hacia arriba, y deshágase del follaje muerto.

• Todas las ramas que crezcan en línea recta hacia arriba deben eliminarse en la bifurcación para potenciar su crecimiento y promover la floración. De esta forma también se fortalecen las ramas horizontales y aquellas que crecen hacia fuera, ya que las mejores ramas de frutas crecen aquí.

• Los brotes frutales que ya tienen capullos de flores en el invierno deben cortarse en un tercio aproximadamente. De esta forma se evita que las ramas sean demasiado largas y se rompan con el peso de la fruta.

• Para podar de forma precisa, cualquier rama delgada que crezca recta hacia arriba o recta hacia abajo también debe cortarse.

• Utilice una herramienta afilada para los trabajos de poda. Los cortarramas GARDENA y los cortarramas para árboles y setos GARDENA, por ejemplo, permiten cortar de forma uniforme y precisa en la copa el árbol.

• Obviamente, debe tener en cuenta otros aspectos para la poda pero no podemos cubrirlos todos en esta sección. Puede encontrar más información en diversas publicaciones sobre jardinería.

La poda en invierno no solo es recomendable para obtener una buena cosecha, sino que también protege los árboles frutales de diversas enfermedades como la sarna del manzano. Estas enfermedades pueden extenderse fácilmente en ramas descuidadas que no han sido podadas. Con todo, pueden producirse problemas con ataques fúngicos y ramas podridas si no se podan correctamente los árboles. En invierno también se recomienda seguir varios métodos para el control de las plagas. Por ejemplo, puede usar un cepillo metálico para extraer las piezas sueltas de corteza del tronco, parte donde la mayoría de plagas se asientan. Para evitar esto de antemano, puede inyectar en el tronco una sustancia que contiene aceite.

La poda en invierno suele omitirse ya que podar los árboles en invierno supone muchos inconvenientes para los propietarios de jardines. No obstante, para obtener una cosecha mejor incluso los jardineros aficionados sin experiencia deberían atreverse, ya que la práctica hace al maestro.

Comments