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Cautivadoras flores del lejano Oriente

Mientras el jardín duerme su sueño invernal, las camelias con su exuberante juego de colores y formas nos cautivan con su hechizo.

Inspiradoras y suntuosas

Camellia japonica, como reza su nombre latino, es un símbolo de inmortalidad. La emperatriz Josefina de Francia puso de moda las camelias, y hasta hoy son el emblema y la flor favorita de Coco Chanel. Sus encantadoras flores, que recuerdan a rosas salvajes, han inspirado a escritores, músicos y pintores: la novela «La dama de las camelias», de Alejandro Dumas, desencadenó la pasión por las camelias en la Francia del siglo XIX. Giuseppe Verdi tuvo también que ver con la popularización en todo el mundo de esta exótica flor al componer su ópera «La Traviata», la historia de las cortesanas cuyo emblema era la camelia. La planta recibió su nombre del misionero jesuita Kamel, quien describió su belleza con detalle en sus cartas. Todas las camelias pertenecen a la familia Theaceae de plantas de flor. La más conocida es la planta del té (Camellia sinensis), además de la especie ornamental Camellia japonica. Así pues, no resulta sorprendente que los británicos pusieran sus ojos sobre sus valiosas hojas a mediados del siglo XVIII, cuando importaron grandes cantidades de té de China, probablemente con la intención de romper el monopolio chino del té y cultivar ellos mismos la que sería en adelante su bebida nacional. Con tal fin sobornaron a los chinos, pero estos fueron más astutos que los comerciantes ingleses y les vendieron la especie ornamental, Camellia japonica, en lugar de la planta de té.

Rosas invernales para el jardín y el patio

Estas bellezas asiáticas perennes llevan más de 1000 años creciendo en su hogar del este de Asia en bosques de montaña bien iluminados cerca del mar. A veces pueden encontrarse a alturas de más de 3000 metros, donde se alternan veranos calurosos y húmedos con inviernos muy fríos y nevados. ¿Difíciles y complicadas de cuidar? ¡No necesariamente! En un entorno adecuado, pueden durar mucho tiempo y hacerse más y más bonitas a medida que envejecen. Estas plantas encuentran su hábitat ideal en puntos con luz y sombra del jardín, en tierra porosa y rica en humus. En invierno conviene protegerlas de la escarcha y del sol con bambú o vellón. Las camelias en jardineras pueden tolerar incluso heladas nocturnas de hasta -5 ºC. Si el tiempo empeora aún más, deben llevarse a cubierto para que puedan desarrollar sus abundantes flores a una temperatura agradable de entre 5 y 10 ºC, alta humedad atmosférica y mucha luz.

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